La cultura en tu plato: Marrakesh by @Comerdlujo

Cuando viajo además de disfrutar, busco aprender. Pero aprender de una manera en la que yo participe activamente, es decir: que no me lo den hecho; que no sólo me enseñen. Pero parece que no estoy sola: el informe del Instituto de la Economía Digital de ESIC Business & Marketing School, que ha llevado a cabo una investigación en colaboración con Coolhunting Group, destaca que a las nuevas generaciones les gusta descubrir el mundo a través de las experiencias.

Y como a mí, además me encanta comer, busco ese “aprendizaje disfrutón” a través de la gastronomía, que al final es otra forma de transmisión de cultura. Saborear, inspirar aromas envolventes, apreciar nuevas sensaciones: texturas, colores.. dejarte llevar por tus sentidos..

Justo escribiendo este artículo, me escribió una antigua compañera de colegio, que actualmente es monja y vive en Haití ayudando a montar una biblioteca para peques, y hablando con ella del Turismo Gastronómico me envió este whatsup: “Hice un curso sobre interculturalidad, con religiosas cubanas, indias, españolas … Y aprendí que la comida es algo muy esencial y a veces lo pasamos por alto… Cuando vivimos en otras culturas es importante reconocer el papel que juega, la que dejamos y la que acogemos….  Hala… Besos”.  No me dejó indiferente su reflexión.

Dicen que en las guerras no es casual que los bandos se diferencien por uniformes muy marcados. Para que así, en caso de atacar, tengas muy claro quién es el enemigo, y a lo que voy: tener la mínima empatía con ellos. Dicen que cuando ves a tu enemigo sonreír, y reconoces esa sonrisa como parte tuya, es más difícil hacer daño. Quizás por eso también la comida es un nexo entre culturas. Compartir desde lo más esencial, descubrir y disfrutar, comunicar a través de un plato ayuda a entender una cultura.

De hecho, una compañera del Master de Turismo Gastronómico, dedicó su proyecto a la “Gastrodiplomacia” en su versión más amplia: ¿Cuántos problemas se podrían arreglar alrededor de una mesa?

Dejando estas reflexiones al margen, y siguiendo con mi viaje: como “freaky” de la cocina; son los platos, los productos y los cocineros mi principal motivación en la búsqueda de mis destinos.

Y esta vez tenía ganas de  poner picante en mi vida:  planeé un viaje a Marrakesh.

Ahí van algunos de mis 3 “secretos gastro” que no te debes perder:

⇨          Paseo por el mercado de las especies y comprar “Ras el Hanout” para cocinar cuando vuelvas a casa.

⇨          Comer en el Nomad después del paseo por las especies: si hace buen tiempo, tiene una terraza espectacular. Buenísimo el  Tajín de cordero.

⇨          Cenar en el Darmoha: espectacular palacio con piscina, y pese que puede parecer que tiene un punto de “turistada” su cocina es una muestra muy completa de todos los platos, y estaba lleno de gente marroquí. Acompañado de música. Imprescindible cuscus de foie (en temporada) Menú cerrado de noche de unos 40 eur. Si se quiere alcohol, mejor pedir cocktails, los vinos no estaban muy allá.

Volviendo a las reflexiones de mi amiga, se me quedó también grabado eso de “lo que dejamos, lo que acogemos..” Dejé seguramente muchas cosas que por inconsciencia o no saber entender, debería haberme llevado, pero os aseguro que volví con la maleta llena de especias, que cada vez que cocino, un trocito de Marrakesh entra en mi cocina y cerrando los ojos, mi imaginación vuelve a pasear por el Zoco, entre montones de colores de aromáticas especias.

  • Un lujo: no salir del Riad (un Riad es una residencia tradicional de Marruecos, situado dentro de las medina o ciudad antigua, que hace las veces de hotel, suele tener un patio en el centro) y pedir la cena en una de sus coquetas mesitas y dejarse querer por la cocinera marroquí con una cena sabrosísima. Yo puedo recomendar el Riad l’Heure d’Eté, la cena  sale por unos 15 eur.
  • Dirección: 96, sidi Bouloukat, Marrakech, 40000, Marrakech

(Otro lujo: tomarte el té en la Mamounia, después de pasear por sus jardines, y por sus tiendas

  • Dirección: Avenue Bab Jdid، Marrakesh 40040, Marrakech)
  • Un secreto: darse un masaje (post paseo por el zoco) y comprar una de sus aromáticas velas. Hammam: les bains
  • Dirección: 2 Derb Sedra, Bab Agnaou, Kasbah, Marrakech,
  • Teléfono: +212 5243-81428
  • No debes perderte: Nuevo museo Yves St Laurent (YSL): Dirección: Rue Yves St Laurent, Marrakech. Horario: 10:00–18:00 – miércoles Cerrado, Teléfono: +212 5242-98686
  • Indicado para: viajeros con ganas de experiencias auténticas.
  • Contraindicado: podría decir que para los amantes del orden y la limpieza. Pero hay muchas manera de vivir Marrakesh, y si quieres orden y concierto también lo puedes tener (tours organizados y hotelazos de 5).. pero, personalmente, creo que Marrakesh es para perderse, regatear y disfrutar del caos. Eso sí, tuvimos que estar 3 horas antes en el aeropuerto por los controles de seguridad.

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